domingo, 29 de noviembre de 2015

Lhasa de Sala, la voz de un ángel errante. http://elpais.com/

Hay historias de las personas que parecen sacadas de un libro, así me ha parecido la vida y la voz de Lhasa...

Se llamaba como la capital del Tíbet. El nombre de Lhasa se le ocurrió a su madre cuando la pequeña había cumplido ya cinco meses: mientras leía el Libro tibetano de la vida y la muerte pensó que era el idóneo para aquel bebé muy sonriente y con los ojos algo rasgados.
La cantante y compositora falleció el 1 de enero en su casa de Montreal, a consecuencia de un cáncer. Tenía sólo 37 años. Hija de un profesor y escritor mexicano y de una fotógrafa estadounidense, Lhasa de Sela pasó su infancia recorriendo carreteras de México y Estados Unidos en un viejo autobús escolar convertido en el hogar de dos adultos, cuatro niñas, tres gatos, un loro, dos tortugas y un perro. Sin televisión. Ni electricidad ni agua corriente ni teléfono. Las pequeñas leían todo el tiempo y por la noche organizaban espectáculos.


Lhasa nació

Creció escuchando a Violeta Parra, Chavela Vargas, Billie Holiday, Amália Rodrigues, Maria Callas... Siempre le atrajo la música triste, confesaba. El crítico británico Charlie Gillett comentó que, de haber tenido Nico y Leonard Cohen una niña en la década de los setenta, hubiera sido Lhasa.
En Montreal, acompañada por el guitarrista y productor Yves Desrosiers, Lhasa actuó durante cinco años en bares como Le Quai des Brumes o Les Bobards. Lugares ruidosos en los que cantaba con las manos en los bolsillos y los ojos cerrados para un público que bebía y hablaba. Lo explicó en una entrevista para EL PAÍS: "Me dije que no podía enojarme con ellos porque no tenían obligación de escucharme. Era yo quien tenía que hacer que quisieran escucharme de verdad y no por cortesía".
Según ella, cada canción surgía de una chispa y ya venía en un idioma determinado: español, inglés -las lenguas de mamá y papá- o el francés de la ciudad que la acogió. Sus composiciones se escuchan en la película de John Sayles Casa de los Babys, el documental de Madonna o la serie Los Soprano, y suenan a chanson francesa, folknorteamericano, blues, ranchera... Escribía frases como "tuve que quemarme p'a llegar a tu lado" y contaba en sus conciertos la historia de su abuelo libanés, que se escondió en un barco con destino a Marsella para huir de un padre que no lo quería. De La confesión ("Me siento culpable porque tengo la costumbre") aseguraba que tardó meses en comprender que se trataba de una fantástica explicación sobre la culpabilidad y cómo librarse de ese terrible sentimiento. Y Lhasa no quería sentirse culpable nunca más.

martes, 27 de octubre de 2015

Caperucita en el CEIP ELENA MARTIN VIVALDI

Qué buena temporada se está pasando la Caperu en este cole. Inició el curso junto con las criaturas y parece que no se quiere ir de allí. Incluso estuve contando cuentos un día. Todos querían subir a ayudarme, fue una mañana muy movida y agradable.
Os adjunto algunas fotos de la exposición.

lunes, 19 de octubre de 2015

CAPERUCITA EN CLAVE JURÍDICA (Traducción de Cecilia Guillén Pérez)

Dibujo de Marta Flores 

Tal y como consta en acta, residía en nuestra ciudad una menor de edad, que, debido al uso habitual de un sombrero rojo típico del lugar por derecho consuetudinario, se hacía llamar Caperucita roja.
Con anterioridad a la puesta en marcha de la afectada, ésta fue asesorada por su madre con la estricta prohibición del abandono de los senderos del bosque del distrito local.
El desacato de tal prohibición convirtió su acto en punible, y por la trasgresión del delito derivado del anterior, consistente en el derecho a recoger flores, fue a dar con un indocumentado lobo indigente y sin permiso de residencia.
En ilegal usurpación de las funciones estrictamente públicas, reclamó el mencionado delincuente, la inspección de los bienes de consumo contenidos en la cesta de la parte delictiva primera, y con hostiles intenciones, se aseguró de la disposición de la parte delictiva primera a dirigirse sin tardanza a casa de su abuela, pariente
consanguíneo de la afectada.
Fue la escasez de víveres en el sector alimentario, que, de facto, situaba a la parte lobuna en delicada situación, la que le instó a tomar la determinación, previa presentación de documentación falsificada, de personarse en la vivienda de la pariente consanguínea de la parte primera.
La abuela, parte tercera, a la que conforme a derecho, le había sido concedida una baja por enfermedad ocular, no consiguiendo constatar las pretensiones asesinas del lobo, parte segunda del caso que nos ocupa, dejó a éste llevar a término el famélico hurto, punible por deglución de la encamada parte.
La personación posterior de caperucita en la vivienda, hizo que le parte lobuna falsificara su identidad por simulación de la engullida abuela, manifestando progresivamente contundentes pruebas de la presunta deglución de la primera afectada, hasta engullir a la segunda parte.
El guardabosques de turno, que en el momento del evento percibió sospechosos ronquidos ruidosos, pudo constatar que la fuente agresora provenía de las fauces del lobo.
El diligente señor dirigió de inmediato un parte de denuncia de presunto asesinato a la autoridad competente más cercana, que fue recogida en sumario.
Seguidamente asestó un tiro de bala al lobo, que falleció a causa del mencionado impacto.
El estado erguido del impactado despertó en el autor del disparo la sospecha de que el cadáver contenía personas en su interior. En base a la referida suposición abrió mediante cuchillo el cuerpo fallecido para someterlo a examen ordinario, momento en que salieron expulsadas la abuela y Caperucita, aún con hálitos vitales.
Se procedió entonces a una desesperanzada reanimación, que fue haciendo crecer en ambas partes una fuerza vital no prevista en la normativa vigente.
El suceso fue registrado en protocolo por los hermanos Grimm.


(Thaddäus Troll, citado en el Süddeutsche Zeitung, v. 18/19.5 1974)
Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
Checha, 8 de agosto de 2013


http://relatosparaaburridos-checha.blogspot.com.es/2013/08/homo-homini-lupus-y-caperucita-en.html

viernes, 26 de diciembre de 2014

Celebrando mi cumpleaños

Maravillosa tarta, ¿hay qué decir algo mas?... Hoy no era Caperucita la que estaba diciendo COMEME¡¡¡¡¡

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Las Tres Hermanas y el lobo.

·      María, Rosa y Paola viven en Italia. Su mamá, que vive en un pueblo cercano se ha puesto enferma, prepara cuatro tartas y un poco de carne de caza y María decide llevarle a su madre una cesta con comida.
·      Pero, por el camino, María se encuentra con el lobo.
¿dónde vas? A la casa de mi madre
Dame tu cesta, que si no, te comeré, le dice el lobo. Asustada, María suelta la cesta y corre a encontrarse con sus hermanas.
·      A su vez, Rosa prepara una cesta con cuatro tartas y carne. Ella también se encuentra con el lobo.
Aterrorizada, Rosa abandona su cesta y se pone a salvo tan pronto como puede.
·      Más tarde Paola, la menor, se pone en camino. Se encuentra con el lobo y le lanza las tartas. El lobo las atrapa al vuelo y se las traga de un solo bocado.
¡Ay, ay, ay! ¡Me las pagarás!
Enseguida el lobo se retuerce de dolor pues Paola, la muy astuta, ¡había rellenado las tartas con clavos!
·      Entonces Paola prosigue su camino. Una vez repuesto de su conmoción, el lobo corre hasta la casa de la madre cogiendo un atajo. Se come a la madre y se mete en su cama. Cuando Paola llega, quiere abrazar a su madre, pero...
El lobo disfrazado se traga a Paola y después se va corriendo.
·      El lobo se cruza con unos campesinos que lo matan con sus horcas.

Le abren la barriga y sacan a Paola y a su madre. Cuando Paola vuelve a su casa, dice orgullosa a sus hermanas: “Lo he conseguido”.

Cuento de origen italiano sugerido por Elisabet Zurbrighen en el que podemos encontrar muchas similitudes con el cuento de Caperucita Roja


jueves, 16 de octubre de 2014

LON PO PO

 
Fragmento de la historia de Lon Po Po
Tres hermanas, Shang, Tao y Paotze viven en el norte de China. Un día, su mamá decide ir a hacer una visita a la abuela “Po Po” y llevarle galletas de arroz. Antes de partir, la madre dice a sus hijas:
·                                                                                                                                                   Yo no estaré aquí esta noche. Sed prudentes y no olvidéis cerrar bien la puerta.
Poco después, un lobo llama a la puerta. Está disfrazado de vieja y dice:
Tesoros míos, soy “Po Po”, vuestra abuela.
·                                                                                                                                                   Pero si nuestra madre ha ido a visitarte, responde Shang.
·                                                                                                                                                   ¿A visitarme? Yo no me la he encontrado por el camino, dice el lobo con tono de sorpresa.
Un poco nerviosa, Tao pregunta:
·                                                                                                                                                   Po Po, ¿por qué tu voz es tan ronca?
·                                                                                                                                                   Estoy resfriada y hace frío aquí fuera, ábreme rápido y metámonos en la cama, pues ya es muy tarde.

Las tres hermanas no quieren dejar a su abuela fuera mucho tiempo. Le abren la puerta y se acurrucan con ella en la gran cama.
·                                                                                                                                                   Po Po, ¿por qué tienes pelos en los pies? pregunta Paotze. ¿Y por qué tienes los dedos ganchudos?
Entonces Shang enciende una vela y reconoce la cara peluda del lobo. Astutamente le dice:
·      Po Po, debes estar hambrienta. ¿Quieres comer frutos del ginkgo que crece al lado de nuestra casa? Son tan dulces y tiernos como la piel de un bebé.
·      Eso me parece delicioso, pero soy demasiado vieja para trepar por los árboles, responde la falsa abuela.
·      Pero nosotras podemos hacerlo por ti, dijeron a coro las tres hermanas.
En unos minutos, Shang, Tao y Paotze se encuentran en lo alto del árbol.
Sube, le grita Tao al lobo, los frutos son mucho mejores cuando se comen en lo alto del árbol.
·      Pero yo no llego hasta la copa, responde el lobo.
·      Entonces coge la cesta y la cuerda que están detrás de la casa, ata la cuerda a la cesta y nos la echas, sugiere Tao. Vamos a subirte hasta lo alto del árbol.
Dicho y hecho. El lobo se mete en la cesta. Cuando ya casi está en lo alto del árbol, las tres hermanas sueltan la cuerda y el lobo se estrella en el suelo.
No se mueve, está muerto. Rápido, las hermanas vuelven a la casa, cierran la puerta con llave y se acuestan de nuevo. Al día siguiente, cuando su mamá regresa, Shang, Tao y Paotze le cuentan su aventura con el lobo disfrazado de “Po Po” y le explican cómo lograron deshacerse de él para siempre.


(Explicación del título: “Lon” significa lobo y “Po Po” abuela. Del cuento “Lon Po Po”, E. Young)
Del dossier elaborado sobre Caperucita Roja por Elisabhet Zurbrigen de Suiza