La idea de este cuento, surgió a partir de las banderolas
que me regalaron unas maestras de México, como siempre lo acompañaron con mira
esto te puede servir para tus historias.
En que apuros me veo a veces. Estas banderas se llaman
picados y son muy populares en este pais. Se hacen en papel de seda cortándolas
en bloques inmensos de hojas con cincel y martillo especiales para ellos, dando
así cada corte que resultan de una precisión increíbles. Normalmente tienen
alguna temática determinada, como bien pude observar, éstas concretamente eran
de plantas y animalitos, solo me falto añadir la niña Chela que recorté mas
artesanalmente con mis mejores tijeras, luego plastifique cada hoja y las
colgué de una cuerda de la manera habitual que se utiliza en las fiestas para
adornar.
Para contarlo, hago esta pequeña introducción de las
costumbres de este país y comienzo (con ayuda de otra persona) a desliar las
banderas… el efecto es particular y sobre todo muy fácil de imitar y de llevar
al aula.
La niña Chela
1.- La niña Chela salía cada mañana a regar las flores de su
jardín, tenía cientos y cientos de macetas a las que les hablaba y cuidaba.
2.- También tenía al pájaro Pinto, un precioso canario
amarillo limón que cantaba con orgullo desde su jaula cada vez que la oía
acercarse. Una mañana el Pájaro Pinto le dijo a la niña Chela,
3.-¡Ay compañera!, no me puedo quejar de lo bien que se esta
aquí, ni de lo verde y frondoso que tienes tu jardín.
4.-Pero una mariposa me ha dicho, que mas allá de la reja
hay otros mundos
5.-Lugares donde puedo encontrar el verde más bonito que
soñarse pueda, árboles de tamaños increíbles,
6.- Pájaros de miles de colores y de trinos impensables.
7.- Incluso me dijo la mariposa que podía subir tan alto tan
alto, que podría tocar las estrellas con mis alas…
8.-Hasta me hablo del amor que se profesan la cisne y el
cisne nadando cada día en un lago distinto
9.-Y la niña Chela pensó, pensó un buen rato y no tuvo que
decir nada abrió la jaula con manos
temblorosas
10.-y el pájaro Pinto salió volando, era el atardecer y la
luz naranja de mediado septiembre lo pintó de colores muy bellos, el pájaro
Pinto se elevo más allá de donde pasan los sueños
11.-Días mas tarde la niña Chela supo, le habían dicho, que
alguien había dicho que había visto al pájaro Pinto volando acompañado y que
mientras volaba cantaba feliz.