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martes, 24 de marzo de 2026

Presentación de Carambolo en la Biblioteca Central de Almería

 

Cartel realizado por la Biblioteca para dar a conocer el acto

Presentación de Bárbara, maestra mecepera y gran amiga:

Antes de empezar nuestro cuento, vamos a conocer a las personas que lo han hecho posible… porque detrás de cada historia hay alguien que la imagina, la escribe… ¡y también alguien que la dibuja!

Este libro, “Carambolo perdió su corona”, ha sido creado por Marta Flores y Teresa Flores, estas dos autoras no solo tienen conexiones de vida sino que también forman un gran equipo.

Por un lado, tenemos a Marta Flores, la ilustradora. Es profesora de Dibujo en el Instituto de Arte de Motril, en Granada, y siente una auténtica pasión por crear imágenes. No es la primera vez que ilustra libros, ya que ha colaborado en otros relatos, pero en este cuento ha hecho algo muy especial: ha utilizado collage y pintura, mezclando materiales, colores y formas para conseguir unos resultados realmente sorprendentes. Gracias a su trabajo, cada página del libro no solo se lee… ¡también se percibe y se disfruta como una obra de arte!

Por otro lado, encontramos a Teresa Flores, la autora del texto. Ha sido maestra durante muchos años y tras jubilarse no ha dejado de crecer ni de crear. Porque además de acompañar a muchos chicos y chicas en su camino para crecer, siempre ha sentido un gran amor por las historias. La escritura se convirtió en otra gran pasión, lo que la ha llevado a imaginar cómo contar cuentos de una forma diferente. Le encanta utilizar objetos, cosas que se puedan tocar y sentir y colmarles de voz para dar vida a las historias. Así no solo mantienen viva la tradición de la narración oral, esa que se transmite de generación en generación sino que logran -y lo vais a ver en directo -que tanto criaturas como adultos disfruten escuchando y contando historias.

Un momento del cuentacuentos

El papel que se transforma

Teresa Flores ha escrito varias obras relacionadas con el mundo de la narración, como Materiales y objetos tradicionales para contar cuentos, Cuentos que caben en un bolsillo, Entredades, Sinfonía para un cepillo roto e Infancia, familia y otras locuras.

Por su parte, Marta Flores también ha desarrollado su propio camino artístico con obras como Vera (2020) y Cinco gotas de agua.

 



Juntas han creado este cuento, publicado por Agprograf, en el que se unen la creatividad de las palabras y la fuerza de las imágenes.

Así que ahora que ya sabemos quiénes están detrás de esta historia… solo queda una cosa: abrir bien los ojos, afinar los oídos… y descubrir qué le pasó a Carambolo con su corona.

Las dos autoras 

Cartel publicitario realizado por Marta


miércoles, 10 de diciembre de 2025

Un dragón domesticado

 

Continúo con los cuentos para contar con papel y lápiz de Richard Thompson. 
Igual que el último que subí, no encontré el texto que lo acompañaba así que tuve que ponerme a imaginar y no me quedó mal la historia.  

En el lugar donde vivo hay un paisaje maravilloso poblado de vegetación y de recodos fantásticos donde jugar y esconderse.

Me alojo en esta torre (1) desde donde me gusta subir a otear el paisaje.

Aquella mañana decidí dar una vuelta por las alrededores de mi vivienda a la búsqueda de lugares desconocidos. 

Me adentré en un pequeño bosque donde casi me pierdo a causa de la hojarasca y tuve que dar varias vueltas hasta encontrar la salida (2). A lo lejos nubes algodonosas y juguetonas se acercaban.

Cerca de allí investigué el interior de una enorme cueva (4), en la parte superior colgaban unas escalofriantes estalagmitas (5) y el suelo estaba cubierto de piedras afiladas y peligrosas (6).

Después de tanta oscuridad preferí acercarme a uno de mis lugares favoritos y caminé hasta un  acantilado (7) desde se domina una vista maravillosa sobre el río (8) que hace unos meandros increíbles. Pasé por un puente (9) y continue hacia el otro acantilado (10),  donde volví a pasar otro puente, seguí mi camino disfrutando del paisaje.

Llegué a otro frondoso bosque de (11) árboles centenarios en donde me entretuve comiendo madroños y recogiendo algunas hojas rojizas de los arces otoñales.

Allí saludé a mi amigo Tomás, el leñador (12) que cada año se ocupa de que el bosque quede limpio para evitar los incendios y las plagas. 

Me despedí de él y continúe mi camino hacía las altas montañas (13) a las que trepé sin mucho esfuerzo, ya que soy una buena montañera y disfruto mucho con las caminatas. 

En el punto más alto de la cordillera (14) dominé mi castillo en el fondo del valle y ya con bastante apetito después de la larga marcha solo tuve que echar una buena carrera hasta llegar a casa, muy contenta porque allí me estaba esperando en la puerta mi querido dragón el Diplodocus.   

 

  


martes, 2 de diciembre de 2025

Sorpresa, sorpresa


 Este es otro de los preciosos cuentos de Richard Thompson para contar mientras se va dibujando en un papel.
Como no he encontrado el texto me he ido inventando la historia en razón al orden en que se va haciendo el dibujo.

Ryan es un conejo hermoso y saltarín que vive en una madriguera (1) muy espaciosa. 

Una mañana corriendo a través del campo (2) se acercó a la sombra de su árbol preferido desde donde le gustaba observar el paisaje (3), trepó y trepó por el tronco hasta la copa y allí asomó su cabeza entre la hojarasca (4).

¡Qué bonito se divisaba el horizonte!, sobre todo el lago azul (5) redondito como una aceituna en donde navegaban en ese momento tres barcos, uno de vela y dos pequeñas canoas (6). 

Distinguió también los dos cipreses majestuosos que rodeaban el lago (7) y echando a correr se detuvo a mordisquear un poco de hierba ya que tenía mucha hambre pues no había desayunado todavía (8).

Con la barriga por fin llena dio un salto tremendo por encima del árbol (9) y corrió asombrado a ver si atrapaba a aquel conejo gigante que no era otro que un ....(10).


 

viernes, 14 de noviembre de 2025

LA PEQUEÑA WU-LI

 

Portada del libro


Ahora que tengo más tiempo voy recuperando cuentos que tengo en casa y que siempre quise contar. Este es uno de los favoritos, tanto de Clara como mío.
Nos encantan no solo la sencillez de sus dibujos sino la historia en sí. 
Y es que la pequeña Wu-li es la menor de una camada de gatitos hijos de una orgullosa gata siamesa, que viven en una casa normal y corriente. 
Mientras van creciendo y haciéndose más y más independientes la pequeña gatita es la que tiene menos fuerza y menos empuje para seguirles.
Hasta que un día...



Wu- li se enfrenta a lo que le depara el futuro


¿Podrá conseguirlo?


Es un cuento ideal para hablar de los retos y para asumir las diferencias y evitar los prejuicios.
El texto es muy poético y los dibujos son de una gran sencillez y ternura, invitando a toda la clase a copiarlos y poder recrear una preciosa camada de gatitos. También darle nombre a cada uno, jugar con ellos y especificar una cualidad distinta para cada uno que les haga especiales y únicos.
 


 
  


miércoles, 6 de agosto de 2025

HISTORIA PARA CONTAR

 

Se encuentran las imágenes de este cuentecillo para dibujar en diferentes periódicos y antologías del folclore popular de Japón. 

Anne Pelloski ha inventado su propio texto y nos cuenta que relatándolo con ritmo en voz baja y cierta rapidez el éxito está asegurado.

Erase una vez un gran seis  A que tenía dos hijos; pequeño seis al derecho B y pequeño seis al revés C.

Tenían un amigo que se pasaba el tiempo en la cama y lo llamaban el ocho acostado (dibujar el ocho dejando espacio suficiente D)

Un día ocho acostado se fue a casa de su amigo seis al derecho para pedirle prestado una escuadra. (Unir con una raya el cruce del ocho y la parte baja del seis de la izquierda E

"Vete a ver a pequeño seis al revés que es quien la tiene" le dice pequeño seis al derecho. (Unir la parte baja del seis izquierdo con la del 6 derecho F)

"Aquí la tienes " dice el pequeño seis al revés y el ocho acostado se lleva la escuadra a su casa. (Unir el seis derecho con el cruce del ocho G)

Pero nada más coger la escuadra se le cae al suelo y se parte en dos y, diez ceros salieron volando por el aire. (Traza una raya en medio del triangulo H).

Dibuja tres ceros en el lugar de los botones I, tres en el de la boca J, uno para la nariz K, dos para los ojos L y otro para el pom pom del sombrero M.

"Solo soy un enanito torpe" exclama ocho acostado. (Trazar la última línea N) y dejar el dibujo a la vista. (Mostrar el resultado).

Es lo que él piensa y nosotros también.

 

Del libro Les ficelles du conteur 


domingo, 27 de julio de 2025

MARA Y SUS GATITOS

   Cuento para contar con vasitos de papel realizados en origami.                                                                                                                                                                        

Las cinco gatitas

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                        Mara, es la gata mamá. Le gusta tanto el té que lo bebe en vez del agua durante todo el día y persigue a sus gatitos para que lo beban también. La verdad es que a todas les parece pipí caliente.

Mira, es la gata mayor. Nació exactamente a las 12 de la mañana de un caluroso día de agosto, por eso siempre tiene calor. Su lugar preferido es dentro de la nevera de la casa donde vive con sus hermanas, más de un día la han encerrado allí  y se ha dormido plácidamente junto a la leche y a la mortadela.

Lira, es la segunda. Una gata ligera y musical que siempre se pasea tirando de su bolsa de los tesoros donde esconde aquellas cosas que no quiere compartir con nadie. Es muy misteriosa.

Zira, es una tragona. Le encanta el pescado crudo y el sushi. Rebusca siempre por los rincones a ver que encuentra para comer y a veces se mete donde no debe 

Tira y Vira, son gemelas. Nacieron dentro de la misma bolsa y se quieren con locura, nunca encontraras a una sin la otra, si una va a por el plato la otra seguro que trae la comida, se lamen mutuamente y duermen juntitas en el mismo cajón.

Rira es la peque. Es lista como el hambre y maneja a sus hermanas a su antojo, siempre sabe cómo jugar y a qué. De mayor quiere poner un estudio de jardinería para gatos.

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Un día que la mamá salió a comprar Tira volcó sin querer, con el rabo, una vela encendida y la cortina del comedor se prendió. 

Todo comenzó a llenarse de humo. Intentaron abrir la puerta para escapar pero no llegaban a la manivela. Maullaban como locas muy asustadas,  temblaban aterradas y tosían muchísimo.  

Por fin a Zira se le ocurrió una idea estupenda. Puso a todas sus hermanas en orden, las tranquilizó e hizo que treparan unas encima de otras,  hicieron así una hermosa y fuerte torre, Rira logró abrir el picaporte y así pudieron salir corriendo a la calle.

La torre  de gatas

Las bomberas gatas apagaron pronto el incendio y lograron salvarles la casa y los muebles.

Desde ese día aunque se siguen peleando, como todos los hermanos,  se consideran las mejores amigas del mundo mundial. Cuando tienen frío o miedo sus mamá las cobija y las esconde de todos los peligros que les puedan ocurrir.


La mamá y sus gatitos 

Video para hacer los vasitos.

  https://youtube.com/shorts/9P7VpgdloPc?si=c9B8HG9QxZlC_Veo                                                                                                                                                            Una entrada de este blog relatando como realicé una actividad con este material en un aula.

https://cuentosquecabenenunbolsillo.blogspot.com/2018/06/despidiendo-el-curso-en-el-colegio-san.html                                                                                                       

viernes, 9 de mayo de 2025

El primo Vladimir

 


Este es un cuento de Richard Thompson para ir relatando mientras se dibuja

Esta es la historia de un murciélago llamado Spuki (1). Vivía lejos, muy lejos, en las montañas de los Cárpatos, unos montes muy escarpados (2).

Spuki aleteaba tranquilamente una noche cuando sin darse cuenta tropezó con su buzón de correos (3) y vio que había recibido una carta. Se puso muy contento y emocionado pues no sabía de quien podía ser.

En cuanto observó los sellos (dibujar dos redondeles) supo que procedía de Canadá, concretamente del pueblo Príncipe Jorge, donde vivía su primo Vladimir:

—Primo Espuki— decía la carta—, tenemos una reunión familiar en el pueblo, te esperamos.

Y la firmaba su primo Vladimiro.

Spuki hizo las maletas y metió en ellas ojos marinados de rana, cuernos de rinoceronte y otras cosas apetitosas, pensando en la comida que había estado guardando para una fiesta tan especial.

Comenzó aletear y aletear a través de las montañas de los Cárpatos en esa  noche oscura. Estaba cada vez más agotado y cuando se encontró a un campesino que caminaba por la carretera descendió y le preguntó:

— Oiga, ¿esto es Canadá?, ¿este es el pueblo del Príncipe Jorge?

—No— contestó el señor. — Has llegado cerca de Budapest, si quieres ir a Canadá que está muy lejos es mejor que cojas un avión, tardarás menos que si vuelas por tu cuenta.

Spuki, le hizo caso y se dirigió al aeropuerto de Budapest (4) y allí se compró un billete de avión y cuando lo tuvo llamó a su primo.

Voló y voló sobre las montañas y sobre el mar (5). Cuando se bajó del avión en el aeropuerto Principe George (6) no había nadie esperándole, ni siquiera su primo. Esperó y esperó pero nadie llegaba a recogerle.

Spuki decidió regresar en el siguiente avión a su casa, pero cuando el reloj dio las campanadas de la media noche, apareció un hombrecito extraño parecido a un mono que le pidió amablemente que le siguiera.

En la calle había un magnífico carruaje negro, conducido por siete caballos  fantasmagóricos. El mono ayudó a Spuki a subir a un precioso asiento de terciopelo y tardaron poco en emprender la marcha (7).

Se percató de que el carruaje subía por una colina empinada hasta que llegaron a un punto bastante elevado del terreno (8). En ese lugar el conductor detuvo el coche,  indicó a Spuki que descendiera y sin decir una palabra, desapareció raudo por entre aquellas rocas picudas que no eran sino las Montañas Rocosas (9).

Spuki cogió sus bártulos y se alejó volando a hasta llegar al otro lado (10) de la cordillera. Descendió por un camino y paso por un bosque (11), fatigado se sentó a descansar y casi se queda dormido acurrucado entre unas piedras.

De repente escuchó un fuerte estruendo y una voz de una bruja que le gritaba desde las alturas:

—¡Ven conmigo muchacho, sube a mi escoba y te llevaré a tu destino!

¿Qué podía hacer Spuki?, se subió a la escoba y ¡zas! de un salto salieron volando.  Regresaron hacia el este tan deprisa que el murciélago tuvo que agarrarse muy fuerte para no caerse. Sorprendido se percató de (trazar el arco del punto 8 al 11) que habían regresado a la base de la colina (12).

 —Este es el final del camino, cariño—, le dijo la bruja, — el lugar que buscas está un poco más adelante.

Spuki atravesó un prado lleno de moscas asquerosas que acudían por todos sitios a picotearle (13), salió huyendo y llegó, por fin a una casa enorme bastante deteriorada con todos los cristales rotos y el jardín repleto de maleza y plantas venenosas.

Se acercó a la puerta y llamó con la aldaba (4), el sonido se escuchó por toda la casa, una luz parpadeante se encendió en lo alto de la torre y se escucharon unos pasos que se aproximaban a la puerta, se abrió con un chirrido escalofriante (14). Un hombre vestido de negro apareció de pronto, se tapaba la cara con la capa y entre los pliegues de la misma lo observaba con ojos helados. Cuando Spuki lo miró, sintió un tremendo escalofrío por la espalda.

De repente las luces de la casa se encendieron, el mono y la bruja aparecieron como por arte de magia y gritaron al unísono: ¡Sorpresa! El vampiro, que no era otro que el hombre vestido de negro,  se rio y le dijo:

—¡Bien venido primo, llegas a punto para la fiesta! (15) ¡Vámonos volando que nos espera un gran amigo que está deseando conocerte!…

Y para la fiesta en el castillo (16) se pusieron muy elegantes con pajarita y todo. (Se dibujan los picos)

Y bailaron y volaron toda la noche, a Drácula conocieron y sangre no chupé porque no me dieron.