miércoles, 4 de octubre de 2023

UN CAPPUCCETTO AL ROVESCIO

Una Caperucita al Revés

Mi amiga Keti, siempre atenta a mis aficiones, me ha enviado desde Italia este precioso libro para aumentar mi colección Caperucitera.. Aunque la exposición descansa desde hace algún tiempo y muchos de sus libros volaron a otras criaturas, me sigue gustando descubrir que la Niña de la Capa Roja, siempre será especial. 

Y así me llega este precioso libro que se vendía junto con "Il Corriere della Sera" por 5,99 euros más el coste del periódico. Iniciativas como esta de libros tan originales, son siempre bienvenidas. 

La reseña dice así: 

La historia de Caperucita Roja como jamás la han escuchado: De principio a fin, una verdadera Caperucita al revés. Y los protagonistas son todos: Caperucita Roja, el lobo feroz, la abuela, el cazador, la mamá, el pan y la boca grande... Para descubrir que la fábula más amada funciona de todas las formas: Una Caperucita Roja original y divertida, ilustrada. por un maestro como Pablo Cardoni.

Por curiosidad he investigado y lo podéis encontrar a la venta en castellano, en el siguiente enlace. Aunque yo prefiero preguntar por cualquier título en mi librería favorita y de paso, me pongo al día de las novedades.

https://www.buscalibre.es/libro-una-caperucita-al-reves/9789585497573/p/53075682





domingo, 17 de septiembre de 2023

Eternidad

  «Donde no hay sombras, los monstruos no existen»

                                                                                                                                                                                                                            Mary Shelley

 

Serán, sus ojos garzos los que siempre me estén observando, su cabello ondulado color del trigo maduro, su media sonrisa eternamente asombrada. Cuánto tiempo la estuve esperando. Siempre ahí, callada, silenciosa, con la mirada atenta y esa pluma tan glacial que a la velocidad del viento seguía el trazo de mis venas.

Cuánto la quise, es más, aun puedo decir, cuánto la quiero. Es mi Mary. Sí, lo proclamo. Nadie vendrá nunca  a arrebatármela. Es mi Mary, la eterna, la perpetua. Ella y yo somos uno. Ella en yo y yo en ella. Inamovibles, inciertos, acostumbrados al paso del otro, al pensamiento oscilante compartido. Cuándo alzo la voz, ella señala un grito. Soy su ser, su creación, su alma.

Su corazón es como el mío, trazado en mil pedazos, reconstruido daño a daño, puntada a puntada.

¿Se puede sufrir más de lo que ella lo hizo? Siempre con el tiempo a cuestas. Su lamento callado, su culpabilidad acechante. ¿Cómo si no hubiera podido darme vida? si plasmó en mí todo lo que ella era.

Agonía maldita por una madre que la abandonó en la cuna, de una hermanastra que en la flor de la vida prefirió envenenarse, de sus primeros hijos marchitados en ansia de una muerte temprana. Fue demasiado llanto ahogado en su memoria y yo fui su rescaté. En mí plasmó el deseo de lo imperecedero, conmigo vivirá para siempre.

Fui su criatura, su creación y su anhelo, aun tachado de monstruo por tormentoso e iracundo. Fui mucho más que eso, y ella lo sabía, era consciente de que puso en mis  manos su futuro. Cómo no podía desesperar, a veces, de lo que hubo de soportar en tanto que mujer, por creadora, por poeta, por amante despechada, por no seguir su tiempo y mostrarse rebelde ante las prejuicios de una sociedad tan conservadora.

Lo confieso, yo la liberé del peso de ese marido infiel que jugaba con ella entre bellas palabras que a nadie convencía, que abandonó hasta la muerte a su primera esposa entre sufrimientos y promesas que nunca cumplió. Un naufragio fue la excusa, pero conozco  bien las almas mortales que libran las batallas. Mary no merecía ese petimetre que no supo enjugar  ni una sola de sus lágrimas, que la injurió ante otras mujeres y la vejó con el desprecio mientras aun acunaba pequeñuelos que nunca jugarían al corro. Disfracé su muerte de accidente. ¿No soy acaso poderoso?

Ella y yo viviremos para siempre. La consolaré de las desdichas futuras. Vivirá en mí y yo en ella, seremos inmortales, mucho más que todos aquellos que la abandonaron durante su vida. Nadie sabrá nunca quien fue el primero que inmortalizo al otro. Pero así permanecemos, seremos recordados por siglos venideros. ¡Ay mi Mary amada, mi princesa! Hoy los ríos de tinta correrán por nosotros. El monstruo y la señora, amantes imperfectos de los sueños callados. Siempre, irremediablemente yuxtapuestos.   

                                             Frankestein


Relato del taller de escritura


jueves, 18 de mayo de 2023

DULCE PANDORA

 


CORAZÓN  DE FRAMBUESA

Chocolate blanco y frambuesa, ganaché a la frambuesa.
Corazón rosado henchido de crema cursi, al aroma liviano de bayas rojas.
Recuerdos de verano en un fresco bosque de la Alpujarra.
Ingenuidad que se pierde, primer beso, primer verso, carta que nunca llegó.
Demasiado rosa, demasiado presuntuoso, demasiado falso, demasiado dulce.

Decepción.

 

MOSAICO DE HOJAS

Praliné crujiente de hojas despedazas.
Atrae, sin llegar a subyugar, se paladea.
Tardes de merienda de infancia. Dedos que se lamen con golosería. Más, solicitamos más, ante un adulto que nos niega el placer, por avaricia o por carencia.
Envidia, risas, juegos de pandilla, familia.
Fragmento de tronco achocolatado con crocantes briznas de avellana o almendra.

Inocencia.

 

FLORANGER

Ganaché al chocolate negro, sabor flor de azahar.
Sorpresa de chocolate. Cajita mágica rellena de aromas suaves y afrutados, la naranja se intuye y se saborea.
El valle de Lecrín invade los sentidos. Primavera repleta de frutos y de frutas. Limones y naranjos saltan a mi mirada y embelesan mi paseo. Rutas por descubrir. Aromas. Acidez complaciente en las papilas. Vitaminas.

Salud.

 

AVELLANA ENMASCARADA

Praliné con una avellana entera.
Submarino gustoso de chocolate con pasajero sorprendente de avellana. Espera impaciente su descubrimiento y la conquista. Deseando ser mordido y crustillado para llenarnos la boca de fragmentos minúsculos que nos colmen en su deseada presencia.
Avellano joven, que nos regalaron y acompañó un viaje  por el norte; mimado, regado, agasajado, seto frondoso en aquellas tierras.
Fruta deliciosa que nunca llegamos a probar. El frío de Granada pudo con él.

Melancolía.

 

ALEJANDRO EL GRAN NARANJO

Crema de caramelo con trocitos de cascara de naranja ligeramente confitada.
Promesas… promesas… promesas. Chocolate con leche y ligera mermelada apenas aromatizada. Domina el dulce por encima de la fragancia y del sabor.
Poesía en el nombre, en el recuerdo.
Mermelada de naranjas amargas, recogidas en el patio el colegio.  Taller de cocina, clase, ilusión, risas, equipo.

Colaboración.


 SÈTE

Caramelo dulce-salado a la flor de sal rosa de Camarga, perfumado en toque de violetas.
Mezcla privilegiada de sabores. En las papilas se extiende la sal y el azúcar, dejando a su paso un reguero extraño. Las violetas se pierden en esta desarmonía.
La ruta de la Camarga aparece ante mis ojos. Paso inevitable para entrar y salir de España. Pascua de huevos de chocolate y regalos de escolares. Cajas y más cajas. Sonrisas, agradecimientos, costumbres curiosas de otros países, que al principio nos resultaban incómodas. Regresábamos a nuestros hogares, con las maletas llenas de bombones.
Dulce, dulce, dulces…

Nostalgia.

 

lunes, 1 de mayo de 2023

QUÉ LOCURA DE LECTURA

Encontré a la reina de corazones en el patio del colegio contando cuentos


El jueves 27 estuve en el CEIP ANDRÉS SEGOVIA contando cuentos, como el tema era ALICIA EN EL PAIS DE LAS MARAVILLAS, preparé expresamente una sesión en torno a ese tema a base de buscar todo lo que tenía en casa que pudiera adaptarse a Alicia y los cuentos con cartas.

Encontré este maravilloso material que compré hace muchos años en Italia, fijaros si hace tiempo que lo pagué en liras, 15.000 liras de aquellos momentos aproximadamente unas 1.200 pesetas, una baratura teniendo en cuenta que es un material precioso.


 Se llaman cuentos sobre la mesa, ya que están formados por 20 0 21 cartas cuadradas de 20cm de lado que al irlas colocando forman un increible puzzle. 
Me tocó, traducir, plastificar, recortar y apoyándome en lo que hizo mi amiga Leticia en otro cuentacuentos, los fui pegando con chicle pegatodo en una pizarra. El resultado fue espectacular. Os muestro algunos momentos del relato.



En la segunda ya veis el cuento casi terminado. Tengo que decir que se quedaron con la boca abierta y es que son unos cuentos fantásticos.

Enlazando con esta historia conté la aventura de la ratita que Alicia encontró en el charco de sus propias lágrimas y para no repetirme os mando al enlace de la página anterior de este blog donde lo cuento pormenorizadamente.


Sólo para los despistados os subo una foto de mi estupenda ratita y la casita donde vive, su biblioteca.


A continuación me metí de lleno con los cuentos con las cartas, que me gustan mucho y que resultan muy divertidos y llamaron mucho la atención.
El primero fue EL HOSTAL DE LOS LIOS, que esta vez los conté con mi super baraja tamaño folio que es un poco difícil de mover, menos mal que tuve cuatro estupendos ayudantes.


Baraja para gigantes

Aquí tenéis el cuento y como contarlo... Salió muy bien y las clases pensaron que yo, más que una contadora de cuentos era una maga.

https://cuentosquecabenenunbolsillo.blogspot.com/2023/01/el-hostal-de-los-lios.html

El otro cuento que conté es el de RUFINO EL AFRICANO. Es una historia que se relata usando toda la baraja española, es muy especial y muy chulo. En este caso utilicé mi baraja grande tamaño cuartilla, que Fournier saco con motivo del 50 aniversario de su fabricación. 

La baraja se prepara en un orden determinado haciendo uso de los 40 naipes, este orden es el que nos ayudará a recordar el relato que podéis encontrar en mi libro MATERIALES Y OBJETOS TRADICIONALES PARA CONTAR CUENTOS.

Está también en nuestra página web mcep.es en la sección de publicaciones en donde podéis descargar el libro  gratuitamente.

Este cuento tuvo mucho éxito.


 Rufino el Africano

Pasé al siguiente cuento que es el de YO VOY CONMIGO,  es un libro precioso de Raquel Diaz Reguera, que tiene varios títulos muy interesantes sobre el tema de las niñas y el empoderamiento de las mismas. Para mí este es el más valioso.

Con Clara, mi hija, se nos ocurrió hacer un sombrero lleno de pájaros, que la niña se va quitando uno a uno, conforme las amistades le van señalando las cosas que la hacen especial... Al final la pequeña consigue que Martin, el niño, que le gusta la mire, pero ahora es ella la que no se reconoce.


La pequeña ha perdido los pájaros de su cabeza

Era mi último cuento, pero como el público pedía otro más recurrí a mi adorado LALALITO que no es otro que el cuento de CAPERUCITA ROJA contado sin palabras.  Os tengo que decir que lo bordé.
Y ya solo me faltó salir a ver niños y niñas contando cuentos por todos los rincones del colegio, me invitaron a desayudar y me dieron un precioso azulejo para que no olvidara mi visita. Os puedo asegurar que no la olvidare..... 

NUNCA, PERO NUNCA JAMÁS.











 

domingo, 30 de abril de 2023

EL JABBERWOCKY de LEWIS CARROLL

La biblioteca donde vive la ratoncita

Abril ha sido un mes muy completo. Hoy que ya se termina puedo decir que me lo he currado bien. 

Como me dicen los amigos me he venido arriba y me he comprometido a cuatro actividades cuenteras.
La última fue el pasado jueves en el Colegio Andrés Segovia, donde tengo que decir que fue increíble la movida libresca que se planteó... Contadores y contadoras pululaban como setas por todos los rincones del centro con una cohorte de peques que les seguían como al flautista de Hamelín.

Ya que el tema que estaban trabajando era el de Alicia en el país de las Maravillas, me puse a preparar cuentos relacionados con este personaje y para mi asombro y mi despiste, encontré que tenía, en casa, un montón de cosas cercanas a esta historia, que ni yo misma recordaba.

Cómo le dedicaré una entrada en este blog a ese día, hoy solo quiero comentaros quien es JABBERWOCKY.

El ratoncito en el charco de lágrimas de Alicia 

Contando el cuento de Alicia apareció un ratoncito que cayó en el charco formado por las lágrimas de la niña y,  me acordé de una preciosa ratoncita que vive en su mini biblioteca y al ojear su mini estantería, encontré este mini libro de este poema: JABBERWOCKY, que Lewis Carroll relata en su libro ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO... 

La ratita en su biblioteca

Pregunté y pregunté a nuestro padre internet, que todo lo sabe, aunque a veces lo trastoca y, me tropecé con este enlace:

https://letraslibres.com/revista-espana/el-jabberwocky/

Y en él una versión supercalifragílistica del poema... porque realmente no hay quien traduzca palabras que no existen.
Así que tuve la oportunidad de contar la historia de la ratita, que vivía en una biblioteca, que tenía un libro escrito por el autor de Alicia y que el libro relataba este poema: 


El Jabberwocky  

(EL BARAÚNDO)

Adaptación de Julio Trujillo



Era el bullir, los tersos lagartejos
se arrizomaban en la verdiloma,
los bogrios suspiraban a lo lejos
y hasta ululaba el tortuguín de goma.
“¡Hijo: del Baraúndo ten cuidado!
¡De su quijada y su feroz zarpazo!
¡Si ves al ave Jubjub hazte a un lado
y evita al frumibundo Tarascazo!”
Él empuñó su vorpalina espada
y buscó largamente a su enemigo,
se echó bajo un tamtam, pensando en nada
y estuvo un rato así, solo y consigo.
Y mientras cavilaba ufosamente,
¡el Baraúndo, con mirar de flama,
zumbó a través del bosque, de repente,
con borborigmos y un rugir que es fama!
¡Un, dos!, ¡un, dos!, ¡un, dos!, ¡atravesando
con su espadón el músculo y el hueso!
Cargó con su cabeza, y entonando
un son de triunfo comenzó el regreso.
“¿Pudiste asesinar al Baraúndo?
¡Ven a mis brazos, niño esplendoroso!
¡Oh día fragnífico, genial, rotundo!”
Desternillábase el señor de gozo.
Era el bullir, los tersos lagartejos
se arrizomaban en la verdiloma,
los bogrios suspiraban a lo lejos
y hasta ululaba el tortuguín de goma.

Termino comentando que Jabberwocky es una palabra tan conocida en la lengua inglesa, que se le ha dado el significado de "hablar o escribir sin sentido" y que grandes escritores siguiendo esta divertida locura han inventado otras  historias.  


domingo, 23 de abril de 2023

TONTO DE CAPIROTE

No podía ser menos que la tarea que nos pusiera nuestro profe del taller de escritura estuviera relacionada con la semana santa. Este fue mi relato:

—¡Er moñeco, ermoñeco!

Julián Sartre, prefería no saber de dónde salían las voces y los gritos. ¡Ahora no!, se dijo. En este preciso momento era lo único que le faltaba.

—¡Apá, ermoñeco!

Era un error haberse traído a Manuel al acto, ya estaba demasiado grande y se descontrolaba más de la cuenta. No quiso siquiera mirar hacia atrás a comprobar lo que ocurría y siguió, furioso, organizando las tareas del magnífico evento que tenía entre manos: tenía que salir perfecto.

Sentía que iba a sufrir unos de sus arrebatos de rabia y coraje. Maldijo que la niña, la Amparito, su Amparito, se hubiera vuelto a escaquear y no se estuviera ocupando del tonto de su hermano. Mira que había repetido hasta la saciedad lo importante que era que todo estuviera bajo control, que los había llevado a los dos a la procesión, con esa condición. Seguro que la muy estúpida, estaba tonteando con el chulito ese del barrio que le ponía ojos de carnero degollao cuando la veía. A la noche, en casa, se iba a despachar a gusto.

Se le llenaron los ojos de lágrimas intentando contener la furia que le subía garganta arriba. Ese maldito hijo, mira que lo habían esperado con tanta ilusión; un niño, el primero, el varoncito y primogénito de la familia, el que llevaría sus apellidos. Después ya podían venir todos los que quisieran, a él le daba igual, mejor niñas que pudieran ocuparse de ellos cuando mayores y acompañaran a su mujer, esa mujer siempre huraña y enfadada. El sí que tenía que estar enfadado, cuando le dijeron que el niño sería “retrasado” se le atragantó la criatura. Sí que era retrasado, no logró aprender ni a leer ni a escribir. Diecisiete años y hablaba como un crío de tres, todo el pueblo se reía de él, el “Tonto Manuel” lo llamaban. Cómo lo odiaba, odiaba a ese niño, que no servía para nada, que le seguía como un perrillo lastimero por más que lo despreciara y al que, por desgracia, le encantaba la Semana Santa y ponerse el traje de penitente. Vaya rabietas que cogía y cómo lloraba si no lo sacaba en la procesión, su Procesión.

Julián Sartre de Medinacelis, era nada más y nada menos que el Hermano Mayor de la Cofradía “Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado” y “María Santísima del Mayor Dolor en su Soledad”. Distinción conseguida después de muchos años de trabajo y de esfuerzo, de mucha limosna y de mucho enchufe a unos y a otros, que este año se estrenaba por fin en el  cargo y estaba a punto de sufrir un infarto, si seguía escuchando al tonto Manuel, gritar y vociferar en medio de la calle.

Para su asombro, el clamor fue en aumento y los gritos de su hijo se soliviantaban cada vez más.

-¡Apá, ermoñeco, guapa, guapa...agua…agua... agua…!

Una oleada humana se movió al unísono a su alrededor, nazarenos que empezaban la marcha, la banda de música que iniciaba los primeros compases, las niñas con sus mantillas blancas, las señoras desde sus altos tacones.

Ante un gesto de Julián, la campanilla del vocero empezó a repicar dando la señal de marcha para la comitiva, pero los gritos de Manuel se alzaron por encima de la muchedumbre.

-¡Apá, ermoñeco se quema...ay...ay!

Julián, preocupado ante lo que parecía una inevitable catástrofe,  miró hacia atrás. Del precioso trono de “María Santísima del Mayor Dolor en su Soledad” un humo velado entre blanco y gris empezaba a aparecer. El tonto enaltecido, abandonando el capirote a su suerte, giraba como una peonza, mientras gritaba palabras ininteligibles. El resto de la comitiva observaba paralizada la escena.

Julián corrió hacia el paso, Manuel, reaccionó por fin;  más próximo, más joven, más ligero, saltó a la plataforma queriendo salvar la imagen. En su torpe torpeza pretendió apagar el fuego a manotazos, un fuego que se iba propagando veloz en aquella profusión de terciopelos y organzas.

Para cuando el padre llegó, Manuel el tonto tenía las manos quemadas, la cara ennegrecida y tosía con desesperación. Lloraba llamando a su madre a la que confundía con la Virgen. Entre unos y otros lograron retirarlo y contener el fuego. Al muchacho se lo llevaron al hospital, con las manos  envueltas en su propia capa de penitente. La procesión, para susto y disgusto de todos, se dio por concluida.

Julián Sartre de Medinacelis, Hermano Mayor de la Cofradía “Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado” y “María Santísima del Mayor Dolor en su Soledad”,  veló a su hijo junto a su lecho de enfermo hasta que se recuperó y lloró arrepentido, como un crío, por todos los improperios y odios almacenados durante tantos años. Para aumentar, aún más,  su sensación de mal padre, tuvo que escuchar de los vecinos las felicitaciones que vinieron  a hacerle, por haber educado tan bien a ese hijo, santo varón, inocente como un niño, que tal vez había nacido para salvar a María del fuego eterno.

Amparito nunca le confesó a su padre que vio a Manuel, aquella tarde, demasiado cerca de la Virgen y de las velas, toqueteando y arreglándolo todo con ese afán protector y maniático que le era propio. Se dijo, con gran sabiduría para sus quince años: hay cosas que es mejor no contar.


domingo, 12 de marzo de 2023

ENCUENTROS CON AUTORAS

 


Este año, mi amiga Leticia que trabaja en el CEIP Federico Garcia Lorca de Güevejar, hizo la propuesta para que me invitaran al encuentro con autoras que se viene celebrando desde hace cuatro años.

El acto, como podéis ver por el programa estuvo la mar de animado, siete centros de las localidades vecinas participaron. 

La presentación, con la alcaldesa y la bibliotecaria de Güevejar

Cada uno de los colegios presentes había preparado una actividad. Tuvimos: cuentos contados con cuerdas, origami y cartas sobre mesa, Poemas de Gloria Fuertes, Lectura de poemas por parte de los alumnos de bachillerato del Instituto de Cogollos Vega.... 

La entrevista realizada por el alumnado del CEIP de Alfacar




Una versión de Mariquilla ríe perlas contada por la clase de sexto del colegio de Güevejar, con los Cuentos sobre la mesa


La misma clase de sexto contando, con origami, el cuento del rey que perdió su corona







Diferentes momentos del acto


Tuvimos desayuno y batucada...Fotos con las clases y sus maestras, en definitiva una mañana excepcional, a repetir y a compartir.